Colegio Español de Nuestra Señora del Pilar y Santiago Apóstol

COLEGIO ESPAÑOL DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR Y SANTIAGO APÓSTOL
Una institución educativa que tenga como fin llevar las almas para el Cielo educándolas en lo mejor de la tradición hispánica (click aquí para versión en español o aquí para versión en inglés)

sábado, 5 de septiembre de 2015

La misión caballeresca y el ideal místico: Santa Teresa de Ávila. Panorama americano y regional por la Mgter Juanita Collado Sastre (Catamarca)


*Esta ponencia fue presentada en Salta el el XLV Congreso de ICH, agosto 2015.

Introducción

Los períodos que la Historia señala para analizar y estudiar los hechos trascendentes de una Nación, van armando su entramado en los modos de existencia de su gente, en sus creencias, vicios y virtudes, en la escala de valores que le asigna a sus ciudadanos, en su Cultura, en sus tradiciones, en el avance o retroceso de sus bienes.


Desde que Occidente naciera a la luz del Mundo con una Civilización Cristiana que fue tejiendo sus hilos al correr del tiempo y de los espacios, nace otro Hombre Nuevo para esta parte del Mundo. Nosotros vamos a tomar, muy someramente, cómo vivía la península Ibérica en el Siglo XV, en adelante, más conocida como la Edad Media Española, época en que reinaba el Cristianismo como doctrina singular de la Iglesia Católica: época de señoríos, de castillos feudales, de cortesanos, de misioneros y clérigos; época en que España atrajo la atención del mundo pues acababa de sellar su destino heroico al descubrir un Nuevo Continente que le llenó de gloria y hazañas a lo largo de su Historia. América surgía como un nuevo Sol en tierras incas y diaguitas, que guardaban como un blasón bien preciado la herencia de sus antepasados. Fue como el gigante dormido que esperaba el soplo de Dios para levantarse, erguirse y ser una tierra de promisión. Esta Edad Media se debatirá en un afán de alarde caballeresco y conquistador, y "la conquista de Ultramar" era el objetivo más firme para los caballeros de la época. Las armas, el saber y los libros eran la obsesión de las castas nobles y pudientes, que familiarmente tenían crecida descendencia. Los nobles se distinguían por su rango, sus costumbres y modales, su honestidad, su piedad y servicio al rey. Sus conversaciones giraban en torno de Dios y las guerras de Flandes y de Italia; llevaban espada y conservaban el rosario en sus manos; luchaban contra los moros que usurpaban su territorio y mandaban a sus hijos varones a Ultramar a la tierra que nacía.

En este ambiente, surgió la familia formada por Don Alonso Sánchez de Cepeda, casado en segundas nupcias en 1509 con Beatriz de Ahumada, perteneciente a una noble familia cortesana. El hogar, que contaba en primeras nupcias un mancebo y una joven, luego dio a luz a su hijo primogénito Fernando, y luego a Rodrigo, Lorenzo, Antonio, Pedro y Jerónimo, y, en medio de ella, una hermosa joven llamada Teresa. Tan abundante prole castigó el cuerpo frágil y fatigado de Beatriz, que falleció a temprana edad.

En este ambiente, y en medio del repicar de campanas que cantaban el "Angelus", en Ávila, en sus santuarios y monasterios, en los conventos, en los Franciscanos y Domínicos, en las Agustinas, en San Millán y Santa Ana, todas las voces metálicas, hicieron vibrar sus viejas piedras, porque , como dice el proverbio: "En Ávila, Santos y cantos", veía la luz , un 28 de marzo de 1515, Teresa, la que habría de asombrar al mundo por su candor, su belleza, su inteligencia y saberes, pero más por su entrañable amor a Dios, hasta dar su vida por Él; aquella que le cantaría los más hermosos poemas de amor cristiano y humano, en el que mezclaba la Poesía con la Sabiduría, la Belleza con la Inteligencia , y de cuya personalidad nos ocuparemos ahora.

SANTA TERESA DE ÁVILA

La juventud de Castilla volvió sus esperanzas a Ultramar. México, descubierto y conquistado por Hernán Cortés, tenía por nombre "Nueva España" Los hermanos de Teresa habían tenido aspiraciones guerreras. Estas nuevas tierras alentaban nuevas conquistas. Por otro lado, ya Teresa, cumplidos estos sueños, ahora leía "La Vida de los santos", que le producían revelaciones importantes en sus visiones salvíficas. Antes, le habían apasionado los libros de caballerías y las aventuras de los caballeros andantes, y estas dos ideas esenciales de la época pasaron en horas de delirio por la cabeza de la Santa. Leía y vivía estas aventuras con apasionado delirio. Por su mente desfilaba "Palmerín de Oliva", "Los caballeros de la Mesa redonda", y los sentimientos de amor, grandeza, honor y gloria eran tradiciones de su raza y su linaje. Este sentimiento caballeresco, que cundió por otras naciones de Europa, prendió fuerte en los españoles, a tal punto que no en vano, un siglo después, la aparición de "Don Quijote de la Mancha" haría que fuera la obra más célebre de su literatura, considerada como la obra maestra del ingenio literario de España (1605 /15) y formara parte de una parodia de la caballería andante.


Pero volvamos a la vida mística de Teresa, de quien estamos celebrando este año, los 500 años de su nacimiento. Una ola de misticismo invadía España. Catedrales, monasterios, iglesias y santuarios ofrecían el espectáculo de fieles orantes en ciudades y pueblos, que vivían al servicio de Dios y la Iglesia. Ávila, estaba repleta de actos heroicos, y Teresa fue el eslabón único e imprescindible en esta concepción medieval, porque en ella encontramos no sólo su indeclinable amor a Dios, expresado en bellas poesías, su brillante inteligencia, su voluntad de servicio a los demás, exaltada en esta alma real por nacimiento y por oficio, que la hacen renunciar a los placeres mundanos, al sufrimiento de la enfermedad, que la entabló a sostener duros combates contra su propia integridad, que fueron minando su salud.

Nada de esto importó a Teresa cuando recorrió los caminos de España creando monasterios bajo la hermandad de las Carmelitas descalzas. En su contacto con la vida monástica, tuvo clara conciencia de sus designios hacia Dios y su irrevocable misión de abrazar ese fuego Divino que invadía hacia su Amado. Así lo expresa:
"Sacar debes de todo cosa del amor. Amar todo, pero en Dios y por Dios" o en éstos más conocidos.
"Nada te turbe, / Nada te espante, / todo se pasa, / Dios no se muda; / la paciencia / todo lo alcanza; / quien a Dios tiene / nada le falta / sólo Dios basta".

Pero no todo es Paz para Teresa. Después de fundar el primer Convento de las Descalzas en Ávila, la hostilidad contra ella aumenta, y estallan las discordias. Es denunciado a la Inquisición "El Libro de su Vida". Las calumnias de todo género se acumulan contra la animosa reformadora, a quien el Nuncio de Toledo la llama: "fémina inquieta y andariega", pero queda absuelta del peligroso proceso que le había instruido el Santo Oficio y, en 1580, la reforma de los carmelitas descalzos se consolida por decisión del Rey Felipe II, el cual resuelve formar con ellos "una provincia aparte". San Juan de la Cruz, gran amigo y confidente de Teresa, está en el grupo de los reformadores.

Ya había fundado la Madre Teresa 17 conventos, recorriendo la península de uno a otro extremo: Medina del Campo, Malagón, Toledo, Beas de Segura, Sevilla, Burgos. En 1582 se detiene en Alba de Tormes, al azar de sus infatigables andanzas religiosas y allí la sorprende la muerte, a los 67 años. En 1614 fue beatificada y canonizada en 1622. Santa Teresa ha dejado en la Mística española una estela de divinidad. Ella misma decía en sus escritos: "Cuando el Señor da espíritu pónese con facilidad y mejor; parece como quien tiene un dechado delante, que está sacando de aquella labor...."

Sus escritos son fervorosos; se destacan entre ellos: "El Castillo interior " o "Las Moradas " y " El camino de perfección ”.

El primero es el más importante de todos, según la crítica, en cuanto a su estilo, profundidad de prosa y contenido; se inscribe dentro de una vasta alegoría que describe el recogimiento interior a través de los siete castillos del alma hasta que ésta se abisma en la presencia divina y tangible de la Divinidad.
 
"El Camino de perfección" es una serie de consejos que la Madre Teresa da en forma familiar a sus hijas, las carmelitas descalzas, y, especialmente, a las de Ávila, para que alcancen la perfección espiritual en la vida monástica. Estos consejos siempre se ciñen a loar la pobreza, la oración y el amor al prójimo, la mortificación y la humildad.
Además escribió "Los conceptos del Amor de Dios sobre algunas palabras de los Cantares de Salomón", "El libro de las Relaciones", "El Libro de las Fundaciones", donde relata las que realizó a lo largo de su trabajo de reformadora; sus "Cartas", donde se muestra el más puro estilo de la Santa y sus Poesías, modelo de lírica mística, de entrañable amor Divino y encuentro espiritual con el Amado. 

Es por eso que les invito a escuchar algunas de las más bellas composiciones poéticas, plenas de amor a Dios:

"vivo sin vivir en mí / y tan alta vida espero / que muero porque no muero / Vivo ya fuera de mí / después que muero de amor /porque vivo en el Señor / que me quiso para sí: /  cuando el corazón le dí / puso en él este letrero, / que muero porque no muero../ esta divina prisión,/ del amor en que yo vivo,/ ha hecho a Dios mi cautivo, / y libre mi corazón, / y causa en mí tal pasión, / ver a Dios mi prisionero, /que muero porque no muero”.
o éste, de contenido tan profundo y entrelazado de palabras que forman una urdimbre metafórica de alto vuelo: 

"Si para recobrar lo recobrado / debí perder primero lo perdido, / y para conseguir lo conseguido / tuve que soportar lo soportado./ Si para estar ahora enamorado, / fue menester haber estado herido, / tengo por bien sufrido lo sufrido, / tengo por bien llorado lo llorado. / Porque después de todo he comprendido / que no se goza bien de lo gozado, / sino después de haberlo padecido. / Porque después de todo he comprobado /que lo que el árbol tiene de florido / vive de lo que tiene sepultado”.
Podríamos continuar señalando que la Mística en España, sobre todo a través de Santa Teresa, tiene un concepto popular de la devoción, ya que ella fue una gran divulgadora de conceptos sagrados, en su obra total, tanto en prosa como en verso.

A pesar de su gran afición a las lecturas, a su amplia cultura, esto no lo muestra en su obra como signo de sabiduría. Ésta le viene espontáneamente y como un soplo divino de su revelación del amor a Dios. Fue "un ser de luz" que recibió esta inspiración, de la cual no hizo alardes de cultismos y amaneramientos estéticos.

Otro gran místico español pero del Siglo de Oro de su literatura, Fray Luis de León, que prologó la obra de Teresa, habla de la delicadeza y naturalidad de su estilo, que lo hizo a través de su rica vida interior en la búsqueda de los demás y en dar a conocer las gracias de Dios. Así podríamos hablar de un acercamiento al Renacimiento por su profundo Humanismo, por su amor al prójimo de carne y hueso, el que se muestra en Las Moradas o en La Vida Interior, con sus sueños y fracasos, con sus angustias y sus dolores, con su carnadura vital en el acercamiento a sus hermanos, especialmente a sus hermanas carmelitas y a su familia, que la acompañaron en la salud y en la enfermedad
Que estas líneas esbozadas con total admiración por Teresa, sirvan de Homenaje en el Quinto Centenario de su nacimiento.

EL PANORAMA EN AMÉRICA:

Durante los siglos XV y XVI, los cronistas narran las hazañas en las cuales han participado o describen un panorama nuevo que América les presenta ante sus ojos. ¿Qué hombres americanos sienten latir en sus cuerpos ese ímpetu del ideal caballeresco o heroico que alentara en los libros de aventuras en España? Serán, sin duda, en aquellos que fusionan su sangre aborigen con la castellana; estará en aquellos que serán los soldados ganadores de batallas, los gauchos de la Pampa o de Güemes, los caudillos provincianos que alientan vientos de liberación hispanoamericana. Pongo como ejemplo al Inca Garcilaso de la Vega, que en sus "Comentarios reales", mostrará la unión de su sangre aborígen con la española, relatará los sucesos de una estirpe mestiza varonil y de templanza, hablará de las riquezas del imperio de sus antepasados, y cómo se mezcló la sangre americana con la española.

Estará más adelante en Facundo, en Martín Fierro, en los combates de los criollos que probarán sus fuerzas, entereza y coraje, que irán surgiendo en las provincias y en las regiones hasta alcanzar la Independencia Americana.

Pero, ¿qué sucede con la Mística o poesía española religiosa en América? Aquí ya está instalado el Movimiento Barroco, que muestra la exaltación y la vitalidad de las formas de la Naturaleza y el Hombre. Nace, en primer término, en las artes Plásticas y luego, en la Literatura, pero es también, un estilo de vida americano.

Antes hablábamos de la conquista de México que fuera llamada "La Nueva España". Allí nos encontramos con una mujer de talento extraordinario, de viva inteligencia y precoz sabiduría, que revolucionará las Ciencias y las Artes con su talento.

Es la gran monja mexicana: Sor Juana Inés De la Cruz. Podríamos decir de ella, en cuanto a su estilo y manera de encarar la vida y la religión que es una antítesis de Teresa de Jesús. Influenciada por el barroquismo de Góngora y Quevedo nos brindará una poesía conceptista, de profundo contenido, de dinamismo retórico en sus figuras literarias, opuestas totalmente al estilo lineal y simple de Teresa.

Sor Juana Inés de la Cruz nació en Nepantla, México, en 1561. Su rica personalidad asoma en su obra literaria. En su
"Carta Respuesta a Sor Filotea de la Cruz", dirigida al Obispo de Puebla, ya muestra su ingenio y temperamento audaz.

Sobresalen su deseo de saber y su capacidad creadora. Su inclinación por las letras es innata, natural y sorprendió a sus propios maestros por su brillante lucidez e inteligencia, que supo utilizarla a su favor. Ella deseaba colocar a la Mujer en el primer puesto en los estudios universitarios y sacarla de ese ambiente marginal en que se encontraba dentro de la sociedad de la época. Es una de las primeras mujeres que levanta su canto de protesta contra la mezquindad del Mundo hacia la Mujer. Recuerden estos versos de sus famosas Redondillas:
"Hombres necios que acusáis / a la mujer sin razón / sin ver que sois la ocasión / de lo mismo que culpáis".
 En otro poema dirá:
"En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas? / ¿en qué te ofendo, cuando sólo intento / poner bellezas en mi entendimiento / y no mi entendimiento en las bellezas?”
Mujer en la corte, monja docta, la vida de Sor Juana está envuelta en una fiebre de cultura y conocimiento y su poesía aún ofrece el misterio de un ornamento.

Dos monjas, dos épocas, dos estilos diferentes; por un lado: la linealidad, humildad y entrega a Dios de Santa Teresa de Ávila, por otro, la lucidez y brillantez del barroco americano en la vida y la pluma de Sor Juana Inés de la Cruz, dos temperamentos, dos actitudes para interpretar el Mundo y la Vida, a través de la lengua castellana, que nos identifica en el Tiempo y el Espacio.


LA LITERATURA REGIONAL ARGENTINA: CATAMARCA

Acabamos de asignar, como siempre en nuestras ponencias de los Institutos, un valor singular a la LENGUA. Sin lugar a dudas, es el sostén más firme y evidente para hablar de HISPANIDAD. 


Siguiendo con esta línea, y relacionada con mis estudios de la Literatura Regional, voy a hacer una breve referencia a una destacada escritora y poetisa catamarqueña, de profundas raíces españolas por lazos de sangre y de espíritu. Me refiero a la Sra. Francisca Graneros de García, a quien cariñosamente llamábamos "Paquita". Toda su vida transcurrió en Catamarca. Fue Maestra Normal Nacional y abrazó la docencia con sublime vocación y la ejerció principalmente en zonas rurales, donde el Maestro era protagonista de la comunidad. Su entrega y contacto con la gente humilde, la hizo más humana, más solidaria y más auténtica.

Fue escritora de gran porte, y su capacidad e inteligencia las demostró en estas publicaciones: "Minería catamarqueña"(1964); "Catamarca, estudio integral" ( inédito); "Fray Mamerto de la Ascensión Esquiú: una vida ejemplar en la vida Historia de Catamarca", "Cantata a la Virgen del Valle "; "Cantares de Tiempo y luna"; "Alma Niña", "Alas de papel"; "Provincianía Catamarqueña"; "Con voz de Tiempo"; "La literatura catamarqueña en los últimos treinta años"( 1976 )
En sus poesías sus temas recurrentes fueron: la familia, las raíces españolas, los niños, la infancia, la descendencia catamarqueña, los antepasados, y la devoción mariana. Intentaremos mostrarla a través de estos ejes:
LA NIÑEZ: "Maestra: / que junto a mi niña / te olvides de todo/ lo ruin y egoísta / que ensucia este mundo,/ y modeles su alma/- fuente de ternura- / con amor ...de madre /, con pasión....de artista"
LA FAMILIA: "Se empeñan mi manos/ en seguir tus huellas..../ MADRE, tú que me oyes/ arrullar la nieta / con tres palabritas/de la nona aquella: / Pedazo de cielo / rosita de almendras,/ duérmete mi niña../ ¡ Hala, que te duermas…!”

Hay una relación íntima entre madre e hija, cosa que también advertimos como una transferencia amorosa entre España y América, o como ella lo establece, entre España y Catamarca. Así vemos una simbiosis de elementos naturales entre una Nación y otra (o mejor dicho, entre España y la Región NOA, representada por Catamarca). Así expresa: 
"y quiero / que me llames MADRE, tú, mi Catamarca !/ Y que comamos juntas el pan de tu hogaza /y maíz, y garbanzos, en mesón de tablas/ con humo a cortijo o rancho de pajas: / y catemos el vino, o tu chicha y añapa / con yuros de barro o en bota aldeana”.
SU AMOR A LA VIRGEN MORENA:
"Dulce Reina, Flor del Aire / ¡achalay mi yuro e´ miel! / A tus pies vengo dichosa / Madre Hermosa, Madre Quilla”
¡MAMA ACHACHITA!, La aclama / la raza que va muriendo. / ¡MADRE DEL VALLE! los hijos/ que desde lejos vinieron/ a vivir Coronación / con sus hermanos del pueblo./ MAMA ACHACHITA ! la aclama / la raza que va muriendo./ "Madre Inmaculada, MADRE, / MAMA VIRGEN, MORENITA, / los hijos catamarqueños”
ESPAÑA EN SU CORAZÓN: En su "Canto a España", expresa su amor por esta herencia recibida de sus mayores. Leemos algunos fragmentos:
"¡Cómo no amarte, España / si los pechos de mi madre / rezaban en tu lengua la leche que me criaba / ¡ Cómo no amarte, si mi patria / recogió en palabra y rezo el pendón de tu hidalguía / para enseñarme a hablar / cuando nacía.../ Cómo no amarte, España, / si de esa Pilarica/ que escuchó tus penas / nació esta fe mía/ a la Virgen Morena"

CONCLUSIÓN: Hemos pretendido mostrar distintos estilos poéticos y distintos modos de ver la realidad, en momentos diferentes y en lugares opuestos: España, en la Edad Media; América, más precisamente, México, en época colonial con el movimiento barroco y Catamarca, en el siglo XX, en el marco de la Literatura Regional.
Indudablemente, el tema planteado en los comienzos de esta ponencia, da motivos para otras investigaciones, para otras propuestas que se puedan establecer vinculando los efectos culturales de España en América. Pero sí podemos afirmar que los lazos que nos unen son más que los que nos separan, aún con la conciencia de saber y comprender que salimos de un tronco común, pero somos racimos distintos con nuevos frutos y otras cosechas.

Doy un ejemplo: el sentimiento religioso, demostrado en la Mística española daba predominio a la vinculación Divina, al contacto superior hacia Dios-Padre; en la poesía religiosa mejicana hay una apertura más conceptual, mental y hasta más humana hacia lo sagrado; pero observamos en la Literatura Regional que ese sentimiento religioso, que por otra parte, se da en toda América, exalta la visión de la Madre de Dios. Es la Virgen María, bajo distintas advocaciones que aparece en los pueblos americanos, por influencia de la corriente Evangelizadora, Así, por nombrar algunos casos, tenemos la Virgen de Guadalupe, en México, la de Luján en Argentina, la Madre Milagrosa en Salta, o la Virgen del Valle, en Catamarca. Aquí hay una doble singularidad: la sra de García nombra a la Imagen en vocablos indígenas: “Mama Achachita” y en la lengua castellana: Virgen del Valle o Virgen Morena, como se la designa en la actualidad. Éste es un fenómeno de transculturación que existe en otros pueblos americanos.

Debemos estudiar, investigar y analizar todos estos temas con profundidad, sin pasionismos estériles que sólo conducen a mayores confusiones. Debemos reconocer la Cultura heredada de España y de nuestros pueblos originarios, porque ésa es la HISPANIDAD, y a ella debemos responder con nuestras acciones y proyectos. Los argentinos, que somos los CRIOLLOS de la Patria, tenemos esas raíces comunes que las podemos encontrar a lo largo de la Historia y de los movimientos culturales.


Mgter. Juana Collado de Sastre
Pte. Inst. Cult. Hisp. de Catamarca

Bibliografía consultada:
Valbuena Prat: Historia de la Literatura Española
Autores varios: Historia de la Literatura Hispanoamericana
Marcelle Auelair: Santa Teresa de Ávila
Autores varios: Historia de las Letras en Catamarca (T.IV)